Tierra Adentro

Titulo: Los estómagos

Autor: Luna Miguel

Editorial: La Bella Varsovia

Lugar y Año: Madrid, 2015

Se dice que en el estómago vuelan mariposas cuando nos enamoramos. Se dice que hay que tener estómago a la hora de enfrentarnos a una adversidad. Si una mala noticia nos saca de la calma, sentimos un vuelco en el estómago. En Los estómagos, Luna Miguel afirma: «todo lo importante está entre el pecho y la vagina». El plural del título no es gratuito. Hablar sobre nuestros estómagos es remitirnos a un cúmulo de emociones que pareciera concentrarse, más que en otras partes, reales o metafóricas, en ese órgano del cuerpo que parece multiplicarse. El dolor, el hambre, la impotencia, el coraje: todo ocurre ahí, en plural.

En otros libros suyos anteriormente publicados, como Estar enfermos, La tumba del marinero (ambos por el sello La Bella Varsovia) y Pensamientos estériles (El Cangrejo Pistolero), se abordan temas como la enfermedad y el dolor. En este sentido, Los estómagos no rompe esta tendencia; sin embargo, aquí el sufrimiento no sólo es humano, también reviste un fondo animal. Se habla del hambre y lo que representa alimentarnos a costa de la muerte de otras especies «inferiores», vistas como comida más que como hermanos: un día en nuestro jardín, otro día en el plato.

El vegetarianismo es uno de los ejes fundamentales sobre los que están construidos estos poemas. «¿Cuántos estómagos hacen falta para vencer el hambre?», pregunta la voz poética. «Matar ya no alimenta, apenas sacia», afirma después, aludiendo al acto de matar para sobrevivir. La autora nos invita a reconsiderar si realmente es necesario seguir el hábito del depredador para existir o si se trata de una acción maquinal heredada de generación en generación como un cáncer ideológico del que no estaremos a salvo hasta el momento de despertar: nacemos enfermos, la consciencia es la única cura.

Otro tópico que predomina es el del cáncer, sobre todo hacia la segunda sección del libro, «Metástasis», completado por cuatro apartados más. Acaso sea en esta parte en la que se encuentren mayor número de resonancias personales, filtradas a través de una suerte de confidencialidad autobiográfica. En ella se alude a alguien cuya madre vive bajo la marca del cáncer, entre terapias y fármacos, en un ambiente de hospital; ese alguien que se escabulle ante el dolor de ver cercana la muerte de un ser amado.

Como toda buena obra, cada verso de Los estómagos reta al lector y lo cuestiona, mas no lo juzga. No sentencia a quienes no formen parte de su filosofía, aunque al mismo tiempo, no hay forma de quedar impávidos ante escenas crueles y descarnadas, logradas mediante imágenes sencillas, como abrir el refrigerador y convertirse en cómplice de una matanza.

Por otro lado, la concreción y el cierre de cada pieza es algo que pudo haberse ensayado de otra manera a lo largo de este tomo, ya que en muchas ocasiones se percibe dispersión o vaguedad en los poemas. El recurso del ritmo —pues a pesar de ser versos libres, uno agradece su musicalidad— o el de los títulos —que más allá de fungir como un complemento del poema lucen como entidades inconexas, en su mayoría, con el contenido venidero— son otros dos elementos que, a mi juicio, pudieron haberse explotado de mejor manera.

Parece que son muy marcadas las preferencias temáticas y el estilo de la joven autora, nacida en 1990, pero a lo largo de su carrera ha sabido madurar las ideas, renovarlas aunque recaiga siempre en las mismas obsesiones. ¿Será que Los estómagos han quedado satisfechos de escribir el hambre o habrá próximos libros que aborden otra vez y más profundamente estos temas?

La voz poética de Luna Miguel refleja los signos de una poesía contemporánea que demuestra valentía y coraje, tanto en su expresión verbal como en la toma de postura personal, lo que le permite a la autora, alejarse de ciertos lugares comunes (aunque sin quedar del todo exenta de esa culpa); huye de esas metáforas fáciles a las que se recurre como una probada fórmula para atrapar lectores complacientes.

Una obra recomendable para cualquier interesado en el tema, que permite además tomar el pulso de una parte de la escena poética española que transcurre en nuestra contemporaneidad. Con todo, si el lector quiere estar al día con el trabajo de Luna Miguel, está obligado además a leer El arrecife de las sirenas (La Bella Varsovia), su último libro, publicado en abril de 2017, casi al mismo tiempo que se cierran estas líneas.


Autores
(Cuernavaca, 1991) es poeta. Ganó el certamen de poesía ≪El espasmo de los cuerpos≫ convocado por el FARO, Tláhuac. Reseña y lee poesía en el canal The Poem Tube.
Secretaría de Cultura