Tierra Adentro

Fotoinfracción

Ante las nuevas formas de exploración y producción fotográfica contemporánea aparece la fotoinfracción, un dispositivo colocado en la calle cuya función es controlar y corregir los límites de velocidad de los automovilistas. Es uno de los usos correctivos que se le ha dado a la fotografía. Esta columna no pretende ser un dispositivo de control y penalización directa contra fotógrafos o lectores, sino un espacio que permita revisar el medio en el pasado y en el presente, identificar la producción artístico- fotográfica en distintas regiones y estar pendiente de lo que sucede en torno a la fotografía. La intención es que Fotoinfracción actúe como puente entre productores y lectores, como un instrumento que detecte y capture autores y espacios que excedan los «límites» para hacer llegar su trabajo a los lectores a través de su pantalla.

Desde sus inicios en 1839, la producción y el consumo de la fotografía había estado limitado a un grupo selecto de personas que contaran con suficientes recursos para poder adquirir una cámara oscura, así como todo el equipo que implicaba la práctica fotográfica en ese tiempo: soportes y químicos.

A la pálida y amarillenta luz de la luna que se filtraba por el contraventanas, vi al engendro, al monstruo miserable que había creado.

La fotografía, en especial aquella que se inscribe dentro del fotoperiodismo, frecuentemente ha sido valorada en función de la carga realista que contiene.

La introducción de la fotografía a las galerías ha permitido observar cómo es que los artistas hacen uso de este medio para expresar una serie de ideas con respecto a un tema en específico.

« I’d pull your eyes out of your head… and put them in my own skull, and look around, so I could see the street the way I used to when I was your age» Mike Shiner.

Semana Santa es la celebración religiosa que se usa como pretexto ideal para salir de la cotidianidad y explorar nuevos lugares en compañía de otros o sencillamente reunirse con los amigos.

Hace aproximadamente un mes se expuso en el Jardín Borda la obra del fotógrafo holandés Bob Schalkwijk, Morelos en la mirada de Bob Schalwijk, en la que se exhibían fotografías tomadas entre 1960 y 1980 en Tepoztlán, Cuernavaca, Cuautla y Yautepec.

Hace algunos meses me encontré una entrevista en la que Lourdes Grobet hablaba sobre su trabajo más reconocido: la fotografía sobre lucha libre.
Secretaría de Cultura