Tierra Adentro

Crítica: libros

  «Se pueden publicar malas las novelas, pero el cuento es el cuento», escribe Mónica Lavín en el prólogo a El discreto encanto de narrar.

  Tiembla es una selección de treinta y cinco textos, y un ensayo fotográfico, antologados por Diego Fonseca.

  La manera en que Alessandro De Rosa —un compositor en ciernes— abordó a Ennio Morricone, siendo ya uno de los compositores más importantes del siglo XX, es igual a la que hemos tenido los escritores jóvenes con nuestros ídolos literarios: alcanzándolos después de cualquier presentación y dándoles una copia de lo que escribimos, a sabiendas de que si, se toman la molestia de leer el papel, probablemente luego lo echarán a la basura.

  Cada página dividida en dos: un dibujo y un verso en inglés: un bosque y una idea, un hombre subiendo por una cuerda y la segunda frase, «There was perhaps/ no illusion at all», o tal vez la tercera, o quizá la cuarta o la quinta o, si se quiere, la décima quinta, «There was perhaps/ a darkness inside».

  Al estar leyendo Libros, la historia del libro en México que escribe Tomás Granados Salinas, recordé la famosa aseveración de Roland Barthes en Introduction à l’analyse structurale des récits: «Innumerables son los relatos del mundo».

  Todo buen escritor es un farsante.

  La cuarta de forros de La ciudad blanca es generosa en elogios para la novela de Karolina Ramqvist: «una narración de alta tensión, pasmosa profundidad, reverberación perdurable», «una voz única en la literatura sueca contemporánea», «escrita con una pericia increíble », «una pequeña joya», «una novela sin fisuras y perfectamente controlada» y un extenso etcétera sobre las mismas líneas.

  «Amanece y ya está con los ojos abiertos».

Como si se tratara de un mapa que no muestra un destino específico, se abre la geografía de Ella sigue de viaje (La Pereza Ediciones, USA, 2018), libro de cuentos de Luis Felipe Lomelí.

Para ir leyendo...

El estudio de Tito Vasconcelos —sobre la calle Amberes, a un lado de la Glorieta de Insurgentes—, donde platicamos acerca de su carrera artística, no es un espacio muy grande, pero sí lo suficiente como para acoger su biblioteca y demás artefactos que ha guardado con los años.
Secretaría de Cultura