Tierra Adentro

Fotografía

Hace unos meses, alguien me afirmaba que no se podía hacer historia con la fotografía porque no era una fuente de información «real» y por lo tanto, objetiva.

En el prólogo del libro Conversaciones con fotógrafos mexicanos, Laura González Flores retoma el dialogo que Claudi Carreras y Pedro Meyer (ambos de origen español) tuvieron para tratar de definir qué es la «fotografía mexicana».

En México existe una gran veta de documentos fotográficos que se encuentran resguardados en las fototecas de nuestro país o en manos de privados, y que continúan sin ser explorados a profundidad.

Iba yo por delante de la comitiva entre dos paredes de follaje, cuando repentinamente pasó junto a mí un objeto rápido como el pensamiento… No me había engañado… me encontraba en presencia del primer colibrí que había visto en mi vida… Pude hacer a mis compañeros una señal para que se detuviesen gozábamos de aquel espectáculo deseado por largo tiempo y de que tantas veces habíamos oído hablar: tratábamos de fijarlo en nuestra memoria.

Desde sus inicios en 1839, la producción y el consumo de la fotografía había estado limitado a un grupo selecto de personas que contaran con suficientes recursos para poder adquirir una cámara oscura, así como todo el equipo que implicaba la práctica fotográfica en ese tiempo: soportes y químicos.

« I’d pull your eyes out of your head… and put them in my own skull, and look around, so I could see the street the way I used to when I was your age» Mike Shiner.

Hace aproximadamente un mes se expuso en el Jardín Borda la obra del fotógrafo holandés Bob Schalkwijk, Morelos en la mirada de Bob Schalwijk, en la que se exhibían fotografías tomadas entre 1960 y 1980 en Tepoztlán, Cuernavaca, Cuautla y Yautepec.

Hace algunos meses me encontré una entrevista en la que Lourdes Grobet hablaba sobre su trabajo más reconocido: la fotografía sobre lucha libre.
Secretaría de Cultura