Tierra Adentro

Las boas escuchan atentamente las clases de psicología

si deben hacerlo.

Las boas podrían sacar diez en sus exámenes.

Las boas son la chica fresa, el rockstar 

y el humilde que ha peleado por sobrevivir en cada paso 

(aunque las boas no dan pasos).

Las boas caben en una lonchera, en una mochila, 

caben en la manga de una sudadera.

Las boas tienen la compulsión por fingirse joyería. 

Las boas aman la realeza, 

codearse con maravillas se les da con facilidad. 

Rodean el cuello, rodean las muñecas; 

se vuelven collares que respiran con nosotros.
Las boas ayudan en los tiempos difíciles. 

Las boas están ahí cuando nadie más está, 

comiendo ratones o simplemente mirando
con la atención reptiliana que los humanos hemos olvidado cómo es. 

Las boas sonríen a su modo, aunque no sean ellas las que sonríen,

su sonrisa sólo está en nuestra mente, 

en la de los humanos que miramos con cariño a una boa.

No sé mucho sobre boas, y lo poco que sé podría ser una mentira.

Puede ser que no todas las boas sean así.

Puede ser que ni siquiera lo sean muchas.

Pero una lo era.

 

Ahora hay una boa en mi jardín,

donde antes sólo había tierra

ahora está ella, mudando su piel a otros sin piernas ni brazos

alimentando bocas que se ensanchan como la suya. 

Ya no hay verde en la esquina del jardín,

sólo tierra removida y una manguera junto a la llave,

eso me queda en su lugar.


Las boas dejan de alimentarse, en algún punto,

el paso final de las boas es dejar de serlo.

Todas las boas acaban dando de comer su futuro.

La tierra esparce humedad entre sus huesos,

la manguera con que riego el jardín no me la recordaba

hasta ahora.


Nunca se ha sabido de mangueras que lloren por lo que se entierra en un jardín que riega con su boca,

pero no sé mucho sobre mangueras, y lo poco que sé podría ser mentira.


Autores
19 de Abril de 1991, Los Mochis, Sinaloa. Autor de Puerta cerrada (Editorial Paraíso Perdido, 2017). Mención honorífica en el XVI Concurso Nacional de Cuento Juan José Arreola con Merecemos algo mejor. Becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) 2017-2018 en la categoría de Cuento. Ganador de una mención especial en el II Certamen Literario Internacional de la Fundación SOMOS, con el cuento "Ni la muerte los separó". Ha publicado en las revistas literarias La cigarra y Luvina.
Secretaría de Cultura