Tierra Adentro

Ilustración por Édgar MT

Experimento 1: Ir al puerto. Esperar a que zarpe un barco. Mirar cómo se aleja, cómo se hace más pequeño al acercarse al horizonte. Mirar cómo desaparece primero el cuerpo, luego el mástil, al final la bandera. Aunque tengas unos binoculares, en algún momento desaparecerá de la vista. Si la Tierra fuera plana, no habría horizonte y podríamos ver los objetos cada vez más lejos en la distancia sin ocultarse.

*

Hace un año, en mayo de 2019, se convocó la primera reunión de terraplanistas en México. En la foto oficial del encuentro se ve a doce personas posando frente a la Torre Latinoamericana. Hombres, mujeres, niños. Todos hacen una señal que se parece al saludo a la bandera, pero que, en este caso, representa la creencia de que la Tierra no es esférica, sino un disco plano rodeado de una muralla de hielo. 

Cuando vi esta fotografía por primera vez, me pregunté qué caso tenía creer que la Tierra es un disco. ¿Por qué poner en duda algo tan básico que sólo se puede creer si se desconfía de todo tipo de testimonio, prueba científica o fotografía? ¿Cuál es el sentido?

Desconfiar de la forma misma de la Tierra es desconfiar de todo el conocimiento humano. A partir de ahí, es válida toda interpretación. 

*

Experimento 2: Buscar la fecha del siguiente eclipse lunar. Esperar despierta. La Tierra pasa entre el Sol y la Luna. Su sombra se proyecta sobre la superficie del satélite. La imagen: una sombra redonda sobre un objeto redondo.  

*

El principal argumento de los terraplanistas es así: ¿Puedes probar , personalmente, que la Tierra es redonda? ¿Lo has visto con tus propios ojos? ¿Has sido testigo? ¿Cómo puedes estar seguro de algo que no has visto? 

No pueden creer lo que no han visto con sus propios ojos. 

El 23 de febrero del 2020, Michael “Mad Mike” Hughes murió durante un vuelo de prueba del cohete espacial que había construido en su casa. Él, como muchos otros terraplanistas, aseguraba que la única manera de probar sin ninguna duda que la forma de la Tierra plana, es yendo al espacio y viéndolo uno mismo. No valen los testimonios, los videos, las fotografías. La única forma de estar cien por ciento seguro del hecho es verlo con nuestros propios ojos. Murió cuando el cohete falló en un vuelo de prueba, ni siquiera llegó lo suficientemente alto para saber si estaba equivocado.  

Algunas personas aseguran que en realidad Mad Mike no creía que la Tierra era plana. Sólo usaba esa excusa para darle publicidad a sus campañas de fondeo y conseguir dinero para construir cohetes caseros. 

*

Experimento 3: Escoger un árbol en la mitad de un bosque. Un árbol alto. Mirar al horizonte desde la base y luego comenzar el ascenso. Hay que detenerse durante la subida y mirar alrededor. Buscar el horizonte. La visión se extiende, con cada metro se puede ver más y más lejos. Si la Tierra fuera plana, la visión desde la base y desde la cima sería la misma. 

*

La mayoría de los mitos creacionistas asumían que la Tierra era plana y tenía bordes. Los griegos hasta el periodo clásico, entre ellos Homero, describían el océano como el cuerpo de agua que rodeaba la superficie circular de la Tierra. Una idea similar se puede encontrar antes en la cultura egipcia y en Mesopotamia. Los nórdicos describían la Tierra como un disco rodeado de un océano cuyo eje es el árbol Yggdrasil. Para los chinos la Tierra era cuadrada, mientras que el firmamento era un domo circular. Esta visión se mantuvo hasta el siglo XVII. 

En el mundo occidental, las primeras ideas sobre la Tierra como una esfera aparecieron en el siglo V a.C. entre los pitagóricos. Algunos de los pensadores griegos que se cree que comenzaron a pensar en la Tierra esférica fueron Parménides, Empédocles y Pitágoras. Lo que se sabe con seguridad es que Platón estudió matemáticas pitagóricas y cuando regresó a fundar su academia comenzó a describir la Tierra como una pelota, todos sus extremos equidistantes del centro, la más perfecta de todas las figuras, sin dar ninguna justificación. Su alumno estrella, Aristóteles, observó que las estrellas que se veían en Egipto o Chipre no eran las mismas que se veían más al norte. Sólo si la superficie estaba curveada podía ser posible que, al navegar hacia el sur, los viajeros observaran cómo las constelaciones del sur se alzaban en el cielo. Asimismo, observó que la sombra de la Tierra durante un eclipse lunar era circular. Después, en 240 a.C. Eratóstenes estimó la circunferencia de la Tierra con un error menor al 5%.  

Estas ideas pasaron de los griegos a los romanos y así se esparcieron por el imperio. Tolomeo describió cómo al navegar hacia un grupo de montañas, estas parecen crecer, lo que se explicaría si antes la curvatura de la Tierra hubiera ocultado su verdadero tamaño. 

A diferencia de lo que se cree ahora, las obras de Tolomeo y Aristóteles influyeron a muchos estudiosos durante la Edad Media, tanto cristianos como islámicos. Es un mito creado durante el siglo XVIII que en este periodo los estudiosos creían que la Tierra era plana. La mayoría mantuvieron la creencia griega como se puede ver, por ejemplo, en la Divina Comedia, Dante describe la Tierra como una esfera. 

Sin embargo, la primera demostración de la forma esférica de la Tierra la aportó la circunnavegación (1519-1522) que comenzó Fernando de Magallanes y que Juan Sebastián Elcano continuó al morir su capitán. Esta prueba, sumada al cálculo de Eratóstenes, terminó por convencer a la mayor parte de los europeos educados. 

O eso parecía.

*

Experimento 4: Tomar un avión que viaje a más de 10 kilómetros de altura. Elegir un asiento junto a la ventanilla. Observar la curvatura de la Tierra. Si esto no es una posibilidad, comprar un vuelo redondo desde México a Japón. Experimentar la pérdida de un día en la ida y la ganancia de otro en el regreso. En Japón, llamar por teléfono a casa. Experimentar la diferencia horaria. Si la Tierra fuera plana, en todos los continentes sería de noche o de día al mismo tiempo. Los husos horarios sólo pueden explicarse si la Tierra es esférica. 

*

La idea de que la Tierra es un disco reaparece en el siglo XIX con el experimento del canal de Bedford. Este consiste en una serie de observaciones que se realizaron en el río Bedford en Inglaterra para medir la curvatura de la Tierra. En un punto del río, este tiene un canal de drenaje recto de alrededor de nueve kilómetros de largo. Dadas estas características, no sería posible que un bote en uno de los extremos avistara otro bote en el extremo contrario porque la curvatura de la Tierra lo ocultaría. Sin embargo, Samuel Rowbotham había observado varias veces que era capaz de ver el bote en el otro extremo y publicó en el periódico que le daría 500 libras a la persona que pudiera probar que la Tierra no era plana.

Alfred Wallace le demostró a través de un experimento que este efecto era provocado por una ilusión óptica causada por los efectos de la refracción de la atmósfera. El experimento consistía en colocar una línea recta a lo ancho del canal de postes de 4 metros de altura por encima de la superficie del agua para evitar la refracción. Si la Tierra tenía una curvatura, los postes de en medio se verían más altos que los que están en los extremos. A pesar de su demostración, Wallace no pudo cobrar las 500 libras porque había ofrecido el dinero no era Rowbotham, sino otra persona: John Hampden. Él miró a través del telescopio el experimento y decidió que los postes se veían del mismo tamaño, aunque todos los demás observadores lo contradijeron. Se negó a pagar y declaró que este experimento demostraba que la Tierra era plana. No hubo forma de convencerlo. Estaba seguro de lo que había visto y lo que significaba. 

Rowbotham, por otra parte, siguió escribiendo panfletos y libros a partir de estos experimentos. Llamó a su sistema de investigación Astronomía Zetética y lo planteo como un método alternativo al método científico, que ponía su énfasis en las observaciones sensoriales. Esto significa que, como en nuestro día a día no percibimos la curvatura, la conclusión es que la Tierra tiene que ser plana.

Cuando Rowbotham murió, Lady Elizabeth Blout creó la Sociedad Universal Zetética, cuyo objetivo era “la propagación de conocimiento relacionado con la Cosmología Natural, aquella que confirma las Santas Escrituras, basándose en la experimentación científica”. Esta es la primera sociedad de terraplanistas y así la idea de la Tierra plana toma un carácter religioso. 

*

Experimento 5: Ir al Centro. Observar el atardecer desde Bellas Artes, el Sol desaparece entre los edificios. Cuando ya no pueda verse el Sol, subir al décimo piso de la Torre Latinoamericana. Mirar el Sol desaparecer en el horizonte otra vez. Cuando se oculte, subir veinte pisos más y mirar de nuevo el atardecer. Repetir hasta llegar al mirador. Si la Tierra fuera plana, una vez que se hubiera puesto el Sol, no podría verse desde ningún punto de la ciudad, pero como la Tierra es esférica, uno puede ir subiendo la Torre Latinoamericana piso a piso y experimentar varios atardeceres en el mismo día. 

*

En 1956, Samuel Shenton crea la International Flat Earth Society, que tiene que enfrentarse a las primeras fotografías tomadas desde el espacio y a los testimonios de los astronautas. Shenton argumentó que las fotografías no eran reales. Así la idea de la Tierra plana comienza a mezclarse con teorías de conspiración, donde la NASA y el gobierno están tratando de engañar a los ciudadanos. 

De nuevo la sociedad pierde fuerza con la muerte de Sheton. Varias veces más se ha revivido la sociedad, hasta 2007 que Daniel Shenton (sin relación filial con Samuel) creó un foro en Internet en el que revivió a la Flat Earth Society. Facebook, Twitter y YouTube han permitido que las ideas terraplanistas lleguen a más y más individuos. Actualmente, existen conferencias, cruceros y series de televisión para que los terraplanistas se reúnan y encuentren. Sin embargo, bajo esta ideología convergen diversos tipos de personas: aquellas que creen que la Tierra es plana porque la Biblia así lo dice, aquellas que creen en múltiples teorías de conspiración y aquellas que encuentran consuelo en que su percepción del mundo es sencilla y correcta. 

*

Experimento 6: Elegir dos puntos: digamos uno en Monterrey y otro en Cancún. Tomar dos palos de madera del mismo tamaño y dos cintas métricas. Invitar a un amigo, darle un palo y una cinta de medir. Viajar de la Ciudad de México al punto asignado. Buscar un jardín y clavar el palo en el suelo. Llamar al amigo y medir al mismo tiempo el tamaño de la sombra del palo. Si la Tierra fuera plana, las sombras serían del mismo tamaño, pero como la Tierra es esférica, el Sol golpea distintos puntos de la Tierra con un ángulo diferentes y, por tanto, las sombras serán de diferente tamaño. El primero en realizar este experimento fue Eratóstenes. 

*

Uno de cada seis estadounidenses no está completamente seguro de que la Tierra sea esférica. Esta estadística me deja fría. Regreso a la pregunta. ¿Qué caso tiene dudar de la forma misma de nuestro planeta? Es más, durante todo el artículo he escrito que la Tierra es esférica, cuando en realidad su forma es la de un esferoide oblato, achatado en los polos y abultado en el Ecuador a causa de la fuerza centrífuga generada al girar sobre su propio eje. Los terraplanistas reducen su mundo a las interpretaciones de lo que perciben. 

¿Qué sucede si no podemos confiar en los testimonios de expertos, en las pruebas, incluso en la evidencia fotográfica? ¿Qué sucede cuando dudamos de todo lo que no esté de acuerdo con la interpretación que damos a nuestras percepciones? 

Parece que su argumentación se basa en un escepticismo puro. La duda por encima de todo. La duda también se encuentra en el fondo del método científico, pero la ciencia tiene la característica sustentar sus ideas en la evidencia, en la repetibilidad. Cuando se encuentran pruebas que desmontan una teoría, la teoría se abandona. El escepticismo de grupos como los terraplanistas —que dudan de toda prueba, de todo razonamiento y privilegian la experiencia personal— no permite ajustar las ideas a la evidencia que el mundo presenta, sino que ajustan sus percepciones para que coincida con sus ideas. 

A partir de este método, no me extraña que el terraplanismo congregue gente tan dispar, con ideas tan distintas. En 2015, la International Flat Earth Society respondió a críticas de Obama con un comunicado donde decían que ellos sí creían en el cambio climático. Pero existen terraplanistas que son cristianos fundamentalistas que no creen en la evolución o gente que cree en la ciencia, pero que piensa que vivimos en una conspiración del gobierno para controlarnos. Reducen su conocimiento del mundo a la experiencia. Supongo que uno puede consolarse: ¿quién es realmente ignorante cuando el entendimiento de lo que nos rodea es tan estrecho? 

A partir de aquí, ¿puedo extrañarme realmente de que exista tanta desconfianza en la ciencia y que vivamos en un mundo de post-verdad? Aun así, presento aquí siete experimentos, algunos más sencillos que otros, para quien quiera experimentar la curvatura de la Tierra, verla con sus propios ojos y maravillarse de que el mundo es mucho más complejo que lo que alcanzamos a ver a simple vista. 

*

Experimento 7: Googlear las fotografías de la Estación Espacial Internacional. Mirar los continentes, los océanos. La imagen puede ser de día o de noche con todas las ciudades encendidas. Da igual. Mirar la curvatura. Creer que las imágenes son una evidencia confiable y no una creación por computadora. 

 


 

 

Fuentes:

Picheta, Rob, “The flat-Earth conspiracy is spreading around the globe. Does it hide a darker core?”, 

https://edition.cnn.com/2019/11/16/us/flat-earth-conference-conspiracy-theories-scli-intl/index.html

Whittaker, Ian, “Even a Kid Can Prove the Earth Is Round: Here’s How”, https://www.space.com/38931-kids-can-prove-earth-round.html

Wolchover, Natalie, “Are Flat-Earthers Being Serious?”, https://www.livescience.com/24310-flat-earth-belief.html

Frenz, Erik, “7 ways to prove the earth is round”, http://crosstalk.cell.com/blog/seven-ways-to-prove-earth-is-round

 


Autores
(Ciudad México, 1990), estudió química en la UNAM y un master of Fine Arts en escritura creativa en español en la Universidad de Iowa. Fue becaria del Fonca en el Programa Jóvenes Creadores y del Ayuntamiento de Madrid en la Residencia de Estudiantes. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 2018 de cuento y el Premio Nacional Juan José Arreola 2019. Es autora de la saga de fantasía Vâudïz.

Ilustrador
Édgar MT
(Guadalajara, 1988) Ilustrador, artista visual y director de arte de la ciudad de Guadalajara. Egresado del Diplomado Ilustración Narrativa de las Imágenes de la UNAM y licenciado en Diseño para la Comunicación Gráfica en la UDG. Ha exhibido sus dibujos en diferentes ciudades del país y del extranjero.
Secretaría de Cultura