Tierra Adentro

Ilustración realizada por Mariana González

Los operadores de la computadora Xerox Sigma V en el Laboratorio de Investigación de Materiales de la Universidad de Illinois, Estados Unidos, asignan a un joven Michael Hart (1947-2011) la administración de una cuenta con 100 millones de dólares en tiempo de ordenador.

A partir de los recursos en el laboratorio, las 100 personas que habitan la incipiente web en 1971 esperan aportes valiosos en la historia de la informática. El 4 de julio de ese mismo año, Hart envía un mensaje de 5 kilobytes a los usuarios; un tamaño que supera el ancho ínfimo de la banda, lo que provoca una implosión en la red.

En un segundo intento, se difunden instrucciones de acceso al contenido. Había que montar un paquete de discos de cinco megabytes, de los cuales el archivo que debe descargase ocupa el dos por ciento. De esa manera, seis personas atestiguan el origen del formato que acercaría la literatura a millones de usuarios en Internet.

** Bienvenidos al mundo de los textos electrónicos sencillos y gratuitos, legibles tanto por humanos como por computadoras desde 1971. ** El eText#1 es el primer texto digital en la historia de la web. Se trata de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, transcrita por Hart, quien, al subir una versión digital del conjunto de páginas encuadernadas, concibe la posibilidad de desplegar el libro tradicional en un clic.

Con esta idea también surgen los hipervínculos, herramientas que dirigen una lectura hacia más archivos y complementan una primera consulta; de la misma forma que se hace en las bibliotecas, luego de interpretar un texto.  Acercarse a la literatura clásica exige un vínculo estrecho con el acervo de los recintos culturales; tras 50 años del eText#1, es posible vivir una extensión de esta experiencia y construir un espacio virtual sin límites con los libros electrónicos.

Tecnología replicadora

Michael Hart asegura que ha recuperado los 100 millones de dólares del laboratorio cuando crea el eText#1. El pionero en eBook determina que el valor de las computadoras se basa en el potencial que tienen para el almacenamiento, la recuperación y la búsqueda de las obras en las estanterías.

Estas capacidades se explotan al “fomentar la creación y distribución de libros electrónicos”, como se lee en el ensayo de Hart, escrito en 1997. Desde entonces, él y los de voluntarios transcriben tomos libres de derechos de autor, según las leyes de Estados Unidos. Sobre esas bases, se erige el Proyecto Gutenberg.

Continuar la misión del Proyecto ha sido una tarea titánica; debido a la cantidad de transcripciones, se desarrollan los textos en ASCII, el código estándar estadounidense para el intercambio de datos, disponible en cualquier ordenador; pero lograr que los libros digitales llegaran a una audiencia mundial fue posible con la “Tecnología Replicadora”:

Si un texto o cualquier otro documento (imágenes o sonidos) se almacenan en una computadora, un sinfín de copias estará disponible. El eBook fue considerado por Hart un nuevo medio de comunicación, uno que podría propagar el contenido hacia nuevas fronteras y adaptarse a la lengua del lector o la obra.

Si bien el contacto con los libros en papel se ha modificado; en su lugar surge la idea del texto electrónico, el medio donde la gente transmite la literatura clásica de su comunidad y crea archivos a la espera de ser consultados por las nuevas generaciones.

Cualquier persona tiene autorización de donar los eBooks que propone y edita para las estanterías de la página; así se cumple uno de los pilares del Proyecto Gutenberg que ha inspirado a miles de participantes, pues en esta biblioteca digital, todos tienen lugar.

El tratado del voluntario

Los lectores en España y México, que representan el mayor porcentaje de visitas en el sitio junto a Estados Unidos, demuestran su interés por manifestar parte de su identidad en el Proyecto; sin embargo, el código ASCII solo contempla las características del alfabeto latino, presente en el inglés moderno.

Reproducir libros escritos en otras lenguas diferentes a la inglesa, es posible con el código UTF-8, creado para decodificar una amplia gama de idiomas; de esa forma, la audiencia en España y México escriben los caracteres multilingües que facilitan una transcripción 99% fiel a las ediciones físicas.

El UTF-8 asegura un acervo pluricultural, donde se halla la actual colección de 49 libros sobre la civilización maya, con fragmentos escritos en lengua originaria. Hasta el presente año hay una selección de seis autores dedicados a recopilar libros respecto a la cultura maya. De esta forma, el Proyecto Gutenberg permite a los voluntarios mantener vivos los relatos de este y otros pueblos.

Los esfuerzos de los participantes alrededor del mundo han derivado en 60 mil libros electrónicos gratuitos. Las lecturas se dividen en clasificaciones similares a las que un coleccionista implementaría en las secciones de una biblioteca personal. Literatura ligera, como Alicia en el país de las maravillas, o Las felices aventuras de Robín Hood, dirigida al público en general.

Literatura pesada, abarca desde la Biblia hasta Shakespeare, Moby Dick, y Ulises. Contenidos idóneos

para la audiencia madura.

Referencias, la colección de almanaques y un conjunto de

enciclopedias y diccionarios.

Las categorías aún crecen bajo la dirección de Gregory B. Newby, quien continúa con el trabajo colectivo en la edición de los eBooks. En este proceso editorial, los amantes de los libros emprenden un viaje en el cual se convierten en editores, y finaliza cuando comparten las narraciones que los apasionan, es decir, partes de sí mismos. Aquellos pasajes avanzan mediante las emociones que reviven, llegan hasta el final de una historia; pero al cerrarse el libro, se transforman en fragmentos de los lectores.

¿No es esa una de las consecuencias de acudir a los ejemplares de las bibliotecas? A través de las páginas subrayadas por usuarios anteriores, puede leerse el alma de los demás. Estas palabras resaltadas conmueven a las personas y conforman un tratado sobre la otredad; un recordatorio de que, al sumergirse en las ficciones de las estanterías, uno experimenta la complejidad del ser humano. Hart captura esta esencia en el desarrollo del Proyecto Gutenberg.

El legado de Hart también es una forma de visibilizar diversas tradiciones literarias y democratizar el registro del pasado. Representa una oportunidad para que los voluntarios reescriban la historia con los vestigios de las voces que fueron acalladas; y así concederles un eco que se repetirá eternamente, hacia el futuro

La extensión del intelecto

La trascendencia del Proyecto recae en su cercanía con la sociedad de la información, entendida como el auge tecnológico en los medios digitales de almacenamiento, enfocados a difundir, generar y procesar datos a gran escala (Ileana, Sánchez, 2016).

Una plataforma que guarda la cultura universal exige a su audiencia saltar al siguiente peldaño, pensar en qué hacer con los registros que acumulan. Quizá el mayor aporte de Hart es haber construido un portal hacia la sociedad del conocimiento, conformada por gente en búsqueda de las fuentes pertinentes para resolver los problemas en un esfuerzo colectivo (Tobón, Guzmán, Hernández, Cardona, 2015).

Depende de los lectores incluir al Proyecto en las soluciones del presente. La mejor forma de lograrlo en este contexto adverso se encuentra en la función de un libro, la extensión de las ideas que desbordan a los seres humanos.

Marshal McLuhan (1911-1980) afirma en Comprender los medios de comunicación, las extensiones del ser humano (1964), que las capacidades corpóreas se maximizan por medio de avances científicos. El resultado es un equilibro con los demás sentidos y complementos tecnológicos.

Si estas herramientas, cada vez más sofisticadas como los dispositivos inteligentes, perfeccionan las habilidades de las personas y ayudan a sortear un entorno determinado; los libros digitales son extensiones del intelecto y la naturaleza humana, pues representan herencias culturales que dan sentido a la memoria de un pueblo.

Cuando los libros físicos sean reliquias en los museos, los eBooks traerán de vuelta los relatos fundacionales de la humanidad. Las lecturas de millones de personas se unificarán bajo una versión electrónica, lista para reproducirse una y otra vez.

En 1971 un hipervínculo transformó la forma en que se leía, y al igual que entonces será suficiente seguir un enlace para acceder a distintos documentos sobre el mismo tema, estas improntas serán útiles ante un porvenir incierto y estarán disponibles en la biblioteca universal más antigua de Internet:

  El Proyecto Gutenberg.

Fuentes:

http://ru.ffyl.unam.mx/bitstream/handle/10391/5405/EPriani_IGalina_Libro_electronico_2015_2016.pdf?sequence=1&isAllowed=y

https://upload.pglaf.org/

https://www.gutenberg.org/files/20205/20205-h/20205-h.htm

https://semioticaderedes-carlon.com/wp-content/uploads/2018/04/McLuhan_Marshall__Comprender_los_medios_de_comunicacion.pdf

http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1011-22512015000200002

https://www.redalyc.org/pdf/421/42118502.pdf

 

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