Tierra Adentro

Bandera de la República de Artsakh. From Wikimedia Commons, the free media repository

La República de Artsakh y el conflicto de Nagorno Karabakh1

 

Dentro del complejo proceso de declive y desintegración que supuso la caída de la URSS en 1991, surgieron un nuevo conjunto de estados (15) independientes con reconocimiento internacional, entre ellos Armenia y Azerbaiyán en la zona del Cáucaso2sur, los cuales no tendrían problemas para entablar lazos económicos y políticos entre sus pares regionales e internacionales.

No obstante, como es el caso del territorio y conflicto que nos atañe en este texto, dentro de estas nuevas configuraciones estatales, los movimientos étnico-políticos que impulsaron a la independencia y escisión de aquellos fuera de la URSS, comenzaron a sufrir también fuertes tensiones internas por mayor autonomía política, o simplemente rechazaron ser parte integrante del país recién inaugurado.

Uno de estos casos corresponde a la República de Nagorno-Karabakh u oficialmente llamada “República de Artsakh”, que se localiza en la región u oblast3 del mismo nombre y cuya independencia dentro del recién configurado orden político y territorial en Azerbaiyán fue declarada el 6 de enero de 1992, ello durante una plena confrontación entre Armenia por el control de este enclave y reconfiguración regional y mundial posterior al fin de la Guerra Fría.

Pero, antes de llegar a explicar un poco más al respecto de la situación de este Estado no reconocido4 y el conflicto paralelo que disputó su control, es necesario hacer un breve recuento histórico que nos permita comprender de manera más clara dichas cuestiones.

 

Nagorno-Karabakh antes de Rusia y la URSS

 

Es preciso hacer aquí énfasis, pues de ello depende la correcta comprensión del desarrollo histórico y político de las Tres actuales repúblicas del Cáucaso Sur (Georgia, Armenia y Azerbaiyán), pues en tiempos pre-cristianos, éstos territorios fueron ocupados por un lado, tribus de Grecia y el suroeste de Europa (Georgia y Armenia), mientras que en el caso Azerí, su población se nutrió principalmente de pueblos provenientes de Asia Central, como Persas, Medas o Escitas.

Al momento de diseminarse el cristianismo y sufrir su primer gran cisma (S. XI) entre la Iglesia Católica con sede en Roma, tanto Georgia como Armenia pasaron a ser parte de la Iglesia Ortodoxa con sede en Constantinopla, esto es de suma importancia, pues dados los orígenes sociales remotos de ambos países, la afinidad religiosa fue un punto de suma importancia para desarrollar sus concepciones religiosas que a la fecha conservan. Y más allá de ello, esta división religiosa-cultural entre Armenia y Azerbaiyán constituirían el primer punto de distinción y tensión para relacionarse y desarrollar a la postre el problema sobre Nagorno Karabakh5.

Sin embargo, para el caso de Azerbaiyán, y dados también sus orígenes sociales y a la influencia ya en ese entonces del Islam y el Imperio Otomano en la región, su religión oficial se fincó en los preceptos musulmanes tras un breve período de creencias basadas en el Zoroastrismo6.

Por otro lado, dentro de Nagorno Karabakh (NK de ahora en adelante) ya existía una mayor presencia de etnia armenia con su propia dinámica social y cultural, esto a pesar de las múltiples influencias de adscripción islámica y no islámica como el Imperio Sasánida (S. III-VII), los califatos Rashidún, Omeya y Abasí (S. VII-XVI) y el imperio persa Safávida (S. XVI-XVIII).

 

Nagorno Karabakh bajo el control Ruso: Siglo XIX-XX     

 

Con el declive de los poderes no europeos en Asia Central y la sostenida expansión del Imperio Ruso en toda Eurasia a partir del S. XIX, la región de NK pasó a formar parte de un nuevo administrador, pero aquella de manera conjunta con todas las naciones del Cáucaso Sur a manera de protectorados, los cuales en 1828 pasaron a formar parte del control directo de Moscú a expensas de un debilitado Imperio Otomano.

A principios del S. XX, el Imperio ruso comenzó a sufrir los costos de la expansión sin industrialización que habían seguido las naciones del occidente europeo, y con el advenimiento de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y la Revolución y Guerra Civil Rusa (1917-1923), las naciones circundantes a NK disfrutaron de un breve periodo de independencia (1918-1922), aunque ello no estuvo exento de enfrentamientos.

Con la declaración de independencia Armenia, Georgia y Azerbaiyán en 1918, ante el vacío dejado por la desintegración parcial del Imperio Ruso en plena transición a la URSS, otros poderes regionales (Turquía)  y mundiales (Inglaterra en pleno apogeo y triunfo militar post Primera Guerra Mundial) buscaron absorber aquellos nuevos países dentro de su órbita a partir de las negociaciones separadas con cada uno de los gobiernos y con la promesa de reconocer sus disputas territoriales, específicamente entre las administraciones de Bakú y Erevan.

Como es de suponerse, NK no sería la excepción dentro de este breve pero complejo proceso de enfrentamiento entre Armenia y Azerbaiyán, pues entre 1919 y marzo-abril de 1920, y ante fallidas negociaciones entre los armenios de NK, se desató un movimiento nacionalista en la zona apoyado por Armenia que tuvo que ser violentamente reprimido por el gobierno azerí7.

Pero, y para fortuna de los pueblos habitantes de NK y fuera de ellos, el asunto no escaló a mayores dimensiones y gracias al acercamiento armenio con el gobierno bolchevique de Rusia en 1920 y su posterior transformación junto con Azerbaiyán y Georgia en Repúblicas Socialistas Soviéticas; y a la actuación disuasiva e ideológica de figuras como Sergo Ordzhonikidze y el propio José Stalin, los gobiernos locales pasarían a incorporarse como repúblicas unitarias dentro del tratado constitutivo de la URSS en 1922, y así, un periodo de crecimiento y relativa calma comenzaría.

Bajo control efectivo de la URSS hasta 1991, NK disfrutó la condición de Oblast autónomo8 dentro del territorio de la República Unitaria Socialista Soviética de Azerbaiyán, y esto posterior al fallido intento de unificación de los tres países del Cáucaso Sur dentro de la República Federativa Socialista Soviética Transcaucásica (1922-1936), esto en primer término como uno de los múltiples intentos por resolver el “problema de las nacionalidades”9  en la URSS que jamás pudo encontrar un método efectivo para hacer coexistir la gran cantidad de etnias (específicamente en el Cáucaso y la parte europea de la Rusia Soviética) y pueblos sujetos al mandato directo de Moscú, por lo que solamente se limitó a gravitar entre la permisividad de las expresiones culturales10  y en cierto grado (como el caso de los Oblasts) administrativa; y entre la represión total de ciertos grupos étnicos, como el caso de las deportaciones masivas hechas durante el régimen de Stalin (1927-1953).

A pesar de ello, el periodo soviético incluyó una total industrialización de las naciones parte, la colectivización masiva de la agricultura, la rotación de trabajo entre el campo y la ciudad industrial, así como la estandarización e institucionalización de esquemas educativos, de salud y de servicios sociales en beneficio de toda la población11.

Entrada la década de 1970, el sistema soviético comenzó a tener serios problemas de crecimiento económico, mientras que de manera paralela las demandas económicas de mejora y apertura política se acumulaban a lo largo del territorio, y que debido a la inhabilidad de los envejecidos líderes soviéticos a partir de Brezhnev hasta Constantino Chernenko (1973-1985) de hacerle frente, la situación se tornó poco a poco más apremiante.

Asumido el cargo de Secretario General del PCUS, Mikhail Gorbachov (1985-1991) trató de revitalizar el sistema de manera poco exitosa a partir de la política de glasnost y perestroika  (apertura y restructura), las cuales (en específico la primera) intentaron hacer más receptivo a la crítica al entramado político-estatal soviético por medio de la aceptación de peticiones de todos los confines del territorio para hacer un programa intensivo y general de reforma, pero también para demostrar a los opositores a este movimiento (renuentes al cambio) el apoyo social que en realidad existía atrás del proyecto de reacomodo impulsado por Gorbachov.

Como resultado, Moscú se vio inundado con un aluvión de críticas y peticiones al gobierno desde diversos puntos territoriales, sin poder hacer frente de manera verdadera a su atención y solución12.

También se suscitaron por vez primera en muchos decenios, numerosos connatos de violencia en las Repúblicas Soviéticas que no pudieron contenerse más que por medios coercitivos y que rápidamente minó la legitimidad del régimen de Gorbachov en los últimos años de existencia de la URSS.

Ante la total incapacidad del gobierno de hacer frente a tantas demandas y problemáticas, y junto a los sucesos ya conocidos de agosto de 199113, las Repúblicas Unitarias, incluidas las del Cáucaso Sur, experimentaron un despertar político y radicalización que les permitirían demandar más autonomía política pero que también acelerarían el proceso de implosión estatal soviética y se reavivarían nuevos conflictos étnico-políticos sobre enclaves territoriales, de los cuales NK sería uno de los numerosos casos.

 

Nagorno Karabakh en Guerra: 1989-2020

 

El conflicto militar en NK iniciado en 1989, en pleno proceso de desintegración soviético, no solamente tuvo un alto coste humano y militar para Armenia y Azerbaiyán, sino que también sus sistemas productivos y económicos terminaron de atrofiarse debido a los esfuerzos bélicos y ello dificultaría su posterior inserción dentro del mercado regional a internacional para asegurar su futuro desarrollo.

Lo anterior sin mencionar los múltiples abusos cometidos por ambos lados hacia la población civil, que consistieron desde asesinatos extrajudiciales hasta episodios de violencia interétnica extrema que desafortunadamente dejaron miles de muertos.

De manera sucinta, este primer conflicto por el control efectivo de NK consistió en una serie de enfrentamientos abiertos y escaramuzas entre fuerzas militares regulares armenias y azerís, y milicias armenias en la región en disputa14 y alrededor de ella en territorio de Azerbaiyán, esto junto con el bloqueo económico hacia Ereván, generó miles de desplazados fuera de la zona hacia otros países recién independizados en la esfera post-soviética.

Gracias a la mejor organización y capacidad militar Armenia, junto con el liderazgo de Levon Ter-Petrosyan (1991-1998), la ofensiva pudo mantener el control no solamente de NK, sino de buena parte del territorio suroeste de Azerbaiyán, sin embargo, el bloqueo de éstos últimos sobre la economía nacional armenia niveló en cierta medida las pérdidas en el conflicto.

Finalmente, luego de una fallida ofensiva azerí contra fuerzas armenias en NK que dejaría 8,000 muertos del gobierno de Bakú, con una Rusia un tanto más reacomodada posterior al shock de 1991, y ante una OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) ignorante de la situación e incapaz de entablar una negociación seria entre ambas partes más que para adjudicarse posición en el espacio post-soviético ante el vacío de poder dejado por la URSS, en mayo de 1994, con el apoyo de la Comunidad de Estados Independientes (sucesor tentativo de la URSS en términos de cooperación regional en Eurasia) pero principalmente gracias a la presencia militar efectiva de pacificación enviada por Moscú, se logró firmar el Protocolo de Bishkek que aseguraba el cese de las hostilidades entre ambos países y el retiro de tropas de NK y provincias aledañas en Azerbaiyán.

 

Picture1

El área coloreada con café oscuro muestra los avances que hizo el ejército armenio fuera de NK y que se mantuvieron así hasta 2020.

 

 

Posterior a este primer enfrentamiento por NK, Armenia retuvo el control efectivo no solamente de dicha área, sino también de otros territorios dentro de Azerbaiyán, y esto, junto con ningún esfuerzo serio para terminar de manera definitiva el enfrentamiento dados los puntos diametralmente opuestos y radicales entre las partes involucradas, denominó al problema uno de carácter congelado15, lo cual de igual manera permitió que cada actor involucrado se recuperara de lo perdido, creciera económicamente, pero desgraciadamente también iniciara una nueva carrera armamentista para lograr en algún punto resolver el problema por la vía armada.

Es así como hasta 27 años después de iniciado el conflicto, y con un Azerbaiyán mejor desarrollado económica y militarmente gracias a sus reservas energéticas, que nuevos enfrentamientos considerables surgieron entre el 1 y el 5 de abril de 2016, cuando en una nueva ofensiva en contra de NK ambos lados clamaron victoria aunque en la realidad, con la pérdida de territorio en el norte y al este del enclave, se vislumbraba el desenlace este conflicto por vez primera a favor del régimen de Ilham Aliyev (2003-), hijo del dictador Heydar Aliyev (1993-2003).

Para finales de 2020, entre el 27 de septiembre y el 10 de noviembre, una nueva ofensiva orquestada por el lado azerí sobre la frontera este de NK rápidamente recobró los territorios perdidos en 1994 y capturó el sur (incluida la ciudad principal de Shusha, baluarte religioso para armenios dentro y fuera de NK) gracias al empleo de nueva tecnología militar aérea basada en drones de ataque que por diferencias de presupuesto y económicas, Armenia no supo contrarrestar.

Ante una mayor pérdida territorial y el peligro en ciernes de perder la totalidad del territorio de NK, Rusia tuvo que arbitrar de nueva cuenta un cese al fuego para salvaguardar no sólo los intereses de Armenia en la región, sino evitar una mayor catástrofe en su contra en el plano regional ante una mayor actividad de reposicionamiento en Turquía que apoya plenamente a Azerbaiyán.

Así, el 9 de noviembre de 2020, el Primer Ministro de Armenia, Nikol Pashinian, Ilham Aliyev y Vladimir Putin, firmaron un cese al fuego que cimentaba el triunfo de Bakú en este tercer y definitorio enfrentamiento sobre este enclave, pues el gobierno de Erevan tuvo que renunciar a todos los territorios ocupados desde 1994, incluida la parte sureña de NK, así como asegurar un corredor de seguridad entre su territorio y la región azerí de Nakhchiván (colindante con la frontera noreste turca); todo lo anterior a cambio de conservar la conexión con NK en la región de Lachin asegurada por 2,000 elementos de mantenimiento de la paz pertenecientes a Rusia.

Adicionalmente, salvo por el carácter dictatorial y represivo de todo disenso por parte del régimen en Azerbaiyán, numerosas protestas se realizaron en contra del gobierno de Pashinian para poner fin al conflicto, lo cual hizo apresurar a su gabinete a encontrar una solución pronta al problema en el sentido de evitar mayores problemas al interior del país, los cuales a la fecha siguen siendo motivo de amargas disputas por la “derrota” armenia sufrida a manos de sus rivales históricos, y ello frente a una crisis económica, social y sanitaria derivada de la pandemia de COVID-19.

Las áreas marcadas con verde claro delimitan todas las ganancias hechas por Azerbaiyán durante este último conflicto, como puede verse, se cambió totalmente el control del área hacia un nuevo actor.

Las áreas marcadas con verde claro delimitan todas las ganancias hechas por Azerbaiyán durante este último conflicto, como puede verse, se cambió totalmente el control del área hacia un nuevo actor.

 

 

Conclusión: el destino de Nagorno Karabakh y la región

 

Con los recientes acontecimientos en NK, y la mejor posición económico-militar de Azerbaiyán, parece ser cuestión de tiempo para que éste caiga por la fuerza en una nueva ofensiva orquestada por el régimen de Aliyev, esto con el objetivo de cimentar su legitimidad, sin embargo, y para fortuna de Ereván, el peso que sigue teniendo Moscú como árbitro regional, supone su mejor protección a largo plazo ante cualquier agresión extra por el control total de NK.

Por otro lado, la naturaleza no democrática real del régimen azerí, le ha permitido asirse de otros aliados fuera de la región como la UE o Estados Unidos, que le brinden el apoyo de legitimidad internacional para poder reclamar la unidad efectiva de todo su territorio, incluyendo NK, lo cual en cierta medida sí ha logrado hacer Armenia, sobre todo por la construcción narrativa derivada del Genocidio perpetrado en su contra por Estambul (1915-1917) que ha logrado la solidaridad de numerosos gobiernos extranjeros, incluido el israelí, y también ha construido su propia concepción histórico ideológica de pueblo perseguido y diaspórico para tratar de legitimar las aspiraciones de control sobre NK.

Desafortunadamente, y espero que con la exposición de los elementos previos, hemos de notar que independientemente de los reclamos políticos y étnicos que tengan muchos pueblos para cristalizar su independencia administrativa de otros, el militar sigue siendo el método más efectivo para resolver disputas de carácter territorial, y muchas veces la interferencia de actores internacionales que suponen tener mejores herramientas para entablar diálogos y prevenir conflictos, tienen que hacer uso de sus facultades disuasivas duras para lograr periodos de paz verdaderamente efectivos.

 

Fuentes Consultadas 

Guekjian, Ohannes, Ethnicity, Nationalism and Conflict in the South Caucasus: Nagorno-Karabakh and the Legacy of Soviet Nationalities Policy, Ashgate, Reino Unido y Estados Unidos, 2012.

Curtis, E. Glenn Ed., Armenia, Azerbaijan, and Georgia: country studies, Library of Congress, Estados Unidos, 1995.

Babayev, Azer, Et. Al. Eds., The Nagorno-Karabakh deadlock: Insights from successful conflict settlements, Springer VS, Alemania, 2020.

Saparov, Arsène, From Conflict to Autonomy in the Caucasus: The Soviet Union and the making of Abkhazia, South Ossetia and Nagorno Karabakh, Routledge, Estados Unidos y Reino Unido, 2015.

  1. Literalmente, la traducción en español corresponde a “Montañoso o Alto Karabakh”, esto también depende mucho de la perspectiva del país involucrado (Rusia, Armenia o Azerbaiyán).
  2. Nombrada así por la cordillera del Cáucaso, sistema montañoso que cubre en su parte norte el territorio de la actual Rusia, y por el Sur los territorios de Georgia, Armenia y Azerbaiyán.
  3. Dependiendo del país post-soviético que queramos referirnos, esta palabra refiere en su traducción generalmente a “región, provincia, distrito, condado” o simplemente a un tipo de unidad administrativa acuñado durante el periodo Ruso-soviético.
  4. Este otro elemento es muy característico, pues numerosos Estados no reconocidos (internacionalmente y por tanto miembros plenos de la Sociedad Internacional dentro del marco político y legal de la ONU) surgieron dentro de los países surgidos a la caída de la URSS, es así como tenemos los casos de Artsakh (en Azerbaiyán), Abkhazia y Osetia del Sur (Georgia), Transnistria (Moldavia) y de manera más reciente, las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk (Ucrania).

    Sin embargo, tampoco ello es un caso exclusivo de la región, pues existen muchos otros Estados que no son reconocidos por Naciones Unidas, pero que su lucha y tratamiento por gobiernos nacionales en la dinámica internacional se han mantenido vigentes, tal es el caso de la República China (Taiwán) o Palestina entre otros.

    De manera adicional, Nagorno Karabakh solamente representa una fracción de la totalidad de territorios en disputa que han librado los Estados modernos, y cuya solución desafortunada y generalmente se da por medio de las armas.

  5. Guekjian, Ohannes, Ethnicity, Nationalism and Conflict in the South Caucasus: Nagorno-Karabakh and the Legacy of Soviet Nationalities Policy, Ashgate, Reino Unido y Estados Unidos, 2012, p. 29.
  6. Religión originada alrededor del segundo milenio antes de la era Cristiana en la región que hoy ocupa Irán, basada en los preceptos y enseñanzas del profeta Zartoshi  o Zaratustra.
  7. Guekjian, Ohannes, Ibíd., pp. 51-61.
  8. Con ciertas atribuciones administrativas similares a los de un estado dentro de una república federal, p.ej. legislatura local, seguridad pública, cultura entre otras.
  9. Durante el periodo imperial, Rusia ya había absorbido dentro de su influencia un número bastante alto de pueblos de muy diversos tipos (Tártaros, Kalmukos, Chechenos, Ingush, Abjazos, Osetas) aunque de origen principalmente eslavo del este o turco. Lo anterior, desde la perspectiva socialista rusa, había sido únicamente con una intención de explotación y dominio, por lo que la nueva configuración gubernamental y estatal tenía como una de sus prioridades, atender dicho problema.
  10. Como la política de  Korenizatsiia o nativización que fomentó todas las expresiones populares y culturales de las Repúblicas de la URSS pero también de sus grupos étnicos.
  11. Curtis, E. Glenn Ed., Armenia, Azerbaijan, and Georgia: country studies, Library of Congress, Estados Unidos, 1995, p. xxv.
  12. Saparov, Arsène, From Conflict to Autonomy in the Caucasus: The Soviet Union and the making of Abkhazia, South Ossetia and Nagorno Karabakh, Routledge, Estados Unidos y Reino Unido, 2015, pp. 176-177.
  13. Los Organismos de Seguridad, principalmente el KGB, arrestaron a Gorbachov mientras vacacionaba fuera de Moscú (la sede administrativa de la URSS) en una especie de golpe de Estado que fallaría en cuestión de días y permitiría a Boris Yeltsin encabezar la transición relativamente pacífica de la Unión Soviética a nuevos Estados Nacionales. Y ello fue visto en todo el territorio como la prueba máxima de la debilidad del sistema e iniciaría una reacción en cadena que culminaría con la disolución de la URSS en diciembre de 1991.
  14. Curtis, E. Glenn Ed., Ibíd., p. xxviii.
  15. Este término, mayormente usado en inglés (frozen conflict), es característico de su aparición en la época de la Post-Guerra fría, pues al no estar respaldadas las partes en conflicto por superpotencias que les doten de armamento o recursos para inclinar la balanza en su favor, prefieren negociar frágiles armisticios que derivan en una paz armada que puede reactivarse en cualquier momento. Tal es el caso no solamente de NK, sino del conflicto en la península de Corea, China y Taiwán o el movimiento árabe-saharaui en Marruecos por mencionar algunos ejemplos.
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