Tierra Adentro

Fotografía: freefoto.com

A nivel cinematográfico, la premiación de los Globos de Oro es la antesala para la premiación del Oscar, pero también son un pequeño bosquejo de lo que tendrá la televisión durante la primera mitad del año. En esta edición, la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA) entregó algunos premios que terminaron por cerrar una extraña noche, con una “crítica” política obligada y un par de buenas sorpresas que confirman que la vida de la televisión será muy, muy larga.

 

Lo inesperado

Las opciones en comedia siempre han sido diversas, y este año quedaron atrás muchos nombres que parecían acaparar casi por tradición las nominaciones (Sofía Vergara, Tina Fey, Edie Falco; Modern Family, Girls, The Big Bang Theory). La ola de frescura llegó con dos series muy jóvenes que, sin mucho esfuerzo, podrían convertirse en los siguientes referentes de la hilaridad.

Así, por ejemplo, Gina Rodríguez rompió las predicciones y dejó a varias veteranas en el camino por obtener el premio a “Mejor actriz de comedia” su serie: Jane The Virgin, otro ejemplo de cómo se pueden jugar con las narrativas latinoamericanas, pues no hay que olvidar que esta sitcom está basada en la telenovela venezolana Juana la Virgen.

Además, la carta fuerte de Amazon Studios superó a las grandes productoras como HBO y Netflix y se llevó a casa dos premios: “Mejor comedia” y “Mejor actor de comedia” a través de Transparent. Esta pequeña joya nos presenta a Mort (Maura), un profesor jubilado que decide salir del clóset a sus casi 70 años. La historia por sí sola ya es un imán de premios, pero su actor protagonista, Jeffrey Tambor, imprimió un cariño muy especial a su personaje. Sin duda, de los premios más merecidos en la noche.

 

Lucha de gigantes

Todos esperaban la confirmación: True Detective es una de las propuestas televisivas más interesantes de la década y tenía que ser coronada como tal,  pero no fue así. La piedra en el zapato fue Fargo, la adaptación del trabajo de los hermanos Coen ganó como “Mejor miniserie” e hizo que uno de sus actores, Billy Bob Thornton, se llevara a casa el premio a “Mejor actor en miniserie”. Sí, Matthew McConaughey sólo quedará en la memoria como uno de los mejores antihéroes de la televisión.

Aunque una con un estilo más convencional (Fargo) que la otra (True Detective), ambas nominaciones eran justas y necesarias pues con una temática similar, es de agradecer el reciente interés creativo por abordar la violencia y los límites de la condición humana. Con sus fans, detractores y unas segundas temporadas muy esperadas, es indiscutible el halo de competencia que ya se creó entre ambas. Los seriéfilos estamos muy felices.

 

La política

Los dramas políticos son la tendencia más recurrida en la televisión. Con sus clichés y prototipos casi siempre masculinos, vemos la participación femenina limitada al sexo o personajes secundarios; sin embargo, el otoño pasado la BCC, en colaboración con Sundance TV, construyeron un giro interesante: The Honourable Woman, miniserie que dio a Maggie Gyllenhaal el premio a “Mejor actriz en miniserie”, desbancando (por fin) a Jessica Lange con un American Horror Story, que ya agotó su fórmula, e ignorando (desafortunadamente) la brillante actuación de Frances McDormand en Olive Kitteridge.

La importancia del premio radicó no sólo en las habilidades histriónicas de Gyllenhaal,  quien encarna a un personaje ambiguo que tiene que lidiar con arenas movedizas, sino que permite vislumbrar esas otras posibilidades narrativas en un género que comienza a desgastarse.

 

Lo diferente

¿Cuánto más durará el encanto de las conspiraciones diplomáticas? Al menos en esta premiación, el golpe fue triple porque en la tendencia a los dramas políticos, las quinielas apuntaban a que House of Cards se coronaría como heredera de Breaking Bad en “Mejor serie dramática”. Sí, la historia decía que difícilmente ganaría la fantasía de Game of Thrones, la decadente Downton Abbey (¿por qué sigue nominada?), el drama femenino en The Good Wife o una serie tan joven como The Affair.

Otra vez nos equivocamos y no ganó la mejor, sino la que ofreció algo diferente: The Affair. ¿Por qué? Basta echarle un ojo a la  narración y a la focalización para entender cómo es que los creadores llevaron un paso más allá un culebrón de infidelidades entre dos parejas que también logró darle el premio a “Mejor actriz de drama” a Ruth Wilson por encima de las queridas y aclamadas Robin Wright (Claire Underwood / House of Cards) y Julianna Margulies (Alicia Florrick / The Good Wife).

Pero, ¿será suficiente? Mantener ese premio requiere varios años consecutivos con la misma racha y el regreso de algunas series consagradas como Mad Men pondrán a prueba una de las decisiones más sorpresivas de este año. A veces reconocer lo joven y ‘arriesgado’ no es tan buena decisión porque, así como llegan, las series desaparecen en los índices de audiencia.

La Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood no podía darse tantos lujos. Después de alocarse un poco al otorgar premios agridulces, tenía que continuar con su propia línea narrativa y no olvidar a los consentidos de los televidentes. El premio de ‘consolación’ para la producción, y para muchísimos fans, de House of Cards fue el reconocimiento de Kevin Spacey como “Mejor actor de drama”. Francis Underwood superó a interpretaciones tan memorables como la de Clive Owen y su irritante doctor Thackery en The Knick.

Al final, la revancha para muchas de estas nominaciones vendrá este 2015 con el regreso y continuación de muchos títulos que, presionados por el marketing, tendrán que poner sobre la mesa sus mejores cartas. Pues, aunque no lo parezca, tener un Globo de Oro en tu sala significa muchísimo a nivel de producción, financiamiento y fidelidad entre los fans. Con buenas o malas decisiones, tener ceremonias en donde se reconozca el trabajo hecho en la pantalla chica es algo que se debe agradecer. Sí, ni los Emmy ni los Globos de Oro son toda la televisión, pero una cosa lleva a la otra. Esperemos que en breve se comience a mirar lo que hay en otros continentes.


Autores
(Estado de México, 1990) estudió Ciencias de la Comunicación en la UNAM. Ha colaborado para F.I.L.M.E Magazine y Corre Cámara.
Secretaría de Cultura