Tierra Adentro

Ilustración realizada por Julissa Montiel

— Le vi y supe que me iba a encular —

Destello de su ojo contra el mío

                     flechazo,

tiene un rostro apenitas para

quedarse pensando en sus fragmentos durante horas

sin aburrirse tanto,

no, no es eso

                     estás intentando apuñalar tu cicatriz para que deje de doler

pero igual, no hay pedo, ¿no?

                     quizá te lastime lo suficiente para recordarle;

ahí va otro cruce de miradas,

luego dos autos microscópicos chocando

en medio de nuestros ojos,

           *Tono de llamada predeterminado playing in the background*

debe ser el amor, llamándome

en distintas dimensiones,

contesto:

           “Buenas tardes, nos comunicamos de Elecktra para…

cuelgo, volteo hacia adelante,

ya no queda nadie que haga sentir como si alguien me mirara

sin ganas de burlarse.

— Cuando tienes deudas, se te olvida hasta que la huesuda tiene una

guadaña —

Y es que, entre tato desmadre de materia

y

espíritu

la gente no alcanza a ver

la luz al final del túnel

reflejada en los faros de una Italika

a 12 meses sin intereses

y 24 años de puro interés rapaz,

no le hace que la moto haya bajado a mitad de precio

un mes después de sacarla a crédito

ni que hayas tenido un accidente

que separó tu cabeza del cuerpo

al siguiente mes.

— Hasta el infierno —

Cuando perdí la vida creí que podría encontrarte,

y como soy bien mamador bajé primero a los infiernos,

ahí no hallé nada,

ni fuego, ni azufre,

ni al diablo,

                    ni a ti,

                    ni a mí,

nomás certeza de que la nada es castigo suficiente para la eternidad

y a una figura encapuchada que decía:

“Buenas tardes, noches, días, si es que el tiempo pasa aquí,

soy de cobranza,

no pudimos localizarle en su domicilio,

así que venimos a buscarlo

hasta acá”.


Autores
Escribidor y poetoide. Autor de 6 libros en México y Argentina. Dos tres premios por ahí, el último de ellos, el Premio de Literatura de León 2021 en la categoría de poesía, con su poemario La llaga. Le dan miedo las avispas, mucho miedo, son del diablo.
Secretaría de Cultura