Tierra Adentro

Imaginario Inverso: Futureglyphs.

 

Conceptos clave

Desde hace tres décadas ha cambiado radicalmente la relación con nuestros cuerpos y la forma de relacionamos con los otros. A partir de la digitalización de nuestros entornos hemos tenido que reflexionar sobre los procesos que nos atraviesan. Sin embargo la búsqueda por entender quiénes somos y hacia dónde vamos es bastante más antigua, y mucho más cercana a la virtualización que a la digitalización. En esta nueva pangea contemporánea existen una serie de nuevas fusiones que integren a ambos universos, como el tecnochamanismo.

Antes de avanzar hacia la historia, desarrollo y actualidad del término, vale la pena dar dos pasos atrás y entender desde dónde se aborda.

Performance 5.1 / Ritual Tecnochamánico por Bioscénica. Centro de Cultura Digital.

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Conviene entender el concepto “tecnología” como propone Ortega y Gasset en Meditación de la técnica y otros ensayos sobre ciencia y filosofía: un “conjunto de instrumentos, recursos técnicos o procedimientos empleados en un determinado campo o sector”. Esta definición permite entender a la tecnología más allá de la creación de dispositivos, máquinas y plataformas, incluyendo a tecnologías como las tecnologías del cuidado, las tecnologías espirituales o las tecnologías pedagógicas.

Por otro lado, aunque “virtual” y “digital” son términos que parecen cercanos, apelan a percepciones distintas. Lo virtual hace referencia a aquello que “tiene existencia aparente y no real” (Oxford 2019), como la reflexión o verbalización de un acontecimiento (lo real es lo que sucede, lo virtual es su re-creación). Lacan, que habilitó tres espectros de la realidad (lo simbólico, lo real y lo imaginario), coloca a lo virtual entre lo real y lo imaginario.

Imaginario Inverso: Futureglyphs.

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En el caso del término “digital” sus raíces son más cercanas a lo técnico, aunque se desprenden del uso de los dedos (dígitos) para enumerar. Lo digital hace referencia a aquellos sistemas que “suministran los datos mediante dígitos o elementos finitos o discretos”. (Oxford 2019). De aquí que lo digital se refiere a un proceso de codificación.

Estos tres conceptos son clave para desentrañar la historia del tecnochamanismo y, sobre todo, para apuntar hacia cómo estos términos se han modificado a lo largo de los años, haciéndose cada vez más esquivos.

 Meditatio Sonus.

Meditatio Sonus.

Tecnochamanismo

En la década de los setenta, con el auge de las novelas de ciencia ficción, varios escritores se tomaron la libertad de ensamblar una serie de nuevas terminologías para lidiar con los cambios en la producción masiva vinculada al uso de máquinas; como el prefijo ciber para enunciar espacios/actividades dentro de la virtualidad maquínica.

La gran mayoría de estas obras se publicaron en países desarrollados con innovación tecnológica. Aunado a una generación marcada por la búsqueda de identidad y un frente de resistencia dirigido por la música y la cultura popular, desembocó en una fascinación por diversos rituales y procesos correspondientes a otras culturas que generalmente apelaban a la naturaleza como entidad omnipotente, como las culturas latinoamericanas.

Performance 5.1 / Ritual Tecnochamánico por Bioscénica. Centro de Cultura Digital.

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Aunque inicialmente el uso del prefijo “tecno” de tecnochamanismo se utilizaba (desde Europa) para hacer referencia a la música techno y no a lo tecnológico, esto no se traduce de la misma forma a las prácticas tecnochamánicas que nacen en Latinoamérica. Para efectos de este texto me centraré en aquello que sucede desde y para Latinoamérica, dejando de lado las definiciones frente al tecnochamanismo que provienen de países europeos.

El tecnochamanismo latinoamericano nace en la selva del Amazonas, donde hacia la década de los noventa varios grupos locales de hackers, artistas y activistas buscaron reconectar con las tecnologías ancestrales para re-entender la acelerada innovación tecnológica y su posición frente a ella.

Performance 5.1 / Ritual Tecnochamánico por Bioscénica. Centro de Cultura Digital.

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Ya entrados en la primera década del siglo, estudiosos como Fabiane M. Borges y Eduardo Viveiros de Castro buscaron esbozar analíticamente las ideas que dan forma al tecnochamanismo, una metodología de resistencia al aceleracionismo y al rescate de ontologías ancestrales.

A la unión de tecno + chamanismo nos podemos aproximar desde tres frentes:

1) la tecnología del chamanismo o el chamanismo visto como una tecnología para la producción de conocimiento (dada su capacidad para construir historias, mitologías y medicina, así como para recopilar datos, crear artefactos y modos de existencia);

2) el chamanismo de la tecnología o la búsqueda de poderes chamánicos a través del uso de la tecnología (vía teorías como la de los universos paralelos y las cuerdas, así como teorías más cercanas a la ontología chamánica);

3) y la combinación de estos dos campos de conocimiento históricamente obstruidos por la Iglesia y más tarde por la ciencia, especialmente durante el colonialismo religioso que buscó erradicar los conocimientos ancestrales en la transición de la Edad Media al Renacimiento (M. Borges 2015).

Imaginario Inverso: Futureglyphs.

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El Manifiesto Antropófago (1928) del poeta brasileño Oswald de Andrade puede leerse como antecedente del tecnochaminismo. Inspirado por Abaporu de la pintora Tarsila do Amaral, de Andrade cuenta cómo las sociedades hijas del colonialismo crean sus identidades a partir de fragmentos de quienes pasaron por ellas. Su frase más famosa “Tupi, or not tupi, that is the question”, une simbólicamente idiomas y citas literarias: se apropia de una frase de Hamlet para señalar a una comunidad originaria invisibilizada en el arte brasileño de inicios del siglo pasado; y cuestiona las nociones de alta y baja cultura (y de paso otras dicotomías binarias obsoletas: dentro/fuera, material/inmaterial, nosotros/ellos, arte/ciencia, ancestral/innovador).

El tecnochamanismo propone mezclas improbables como una resistencia o un despertar; es un intento de influir en el pensamiento contemporáneo y en las prácticas tecnológicas, en el desarrollo científico y la vida cotidiana (M. Borges 2015). Busca reflexionar sobre las condiciones históricas de nuestra existencia y la unión entre comunidades con aspiraciones similares.

 Meditatio Sonus.

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El tecnochámanismo es también una postura política que propone empoderar desde la creación de una red de colaboración utópica, distópica y entrópica con-y-desde las minorías que han sido saqueadas, oprimidas y abusadas por el capitalismo. Es una red vuelta utopía, pues cree en la libertad, autonomía, igualdad de género, etnia y clase, así como  en el equilibrio entre el medio ambiente y la sociedad. Pero trabaja desde la distopía porque no ve salida al capitalismo y los proyectos de control totalitario. Y es entrópica, pues habita este conjunto de fuerzas paradójicas a las que opone el ruido que le confieren dinamismo.

Performance 5.1 / Ritual Tecnochamánico por Bioscénica. Centro de Cultura Digital.

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En las prácticas contemporáneas el tecnochamanismo se manfiesta en movimientos como DIY (Do it yourself, Hazlo tú mismo), la desobediencia electrónica, el software libre y la cultura del tutorial. Así como en las redes de comunicación comunitarias de Talea de Castro al sur de México o la estación en línea Radio Aratu; y en la producción creativa que va desde las artes hasta el diseño especulativo, en donde se trabajan proyectos que ven hacia el futuro y proponen un diálogo desde el trabajo colectivo que reúne diversas voces, como las propuestas de Arcangelo Constantini en las sesiones de mediación y experimentación sonora Meditatio Sonus o la investigación con salidas artísticas de Astrovandalistas que lleva por nombre Imaginario Inverso: Futureglyphs.

Imaginario Inverso: Futureglyphs.

Imaginario Inverso: Futureglyphs.

El tecnochámanismo latinoamericano (y su terminología) se encuentra en constante expansión y cambio. Lo que permanece es que apela a la creación de redes comunitarias para poder reescribir el futuro desde el presente, para imaginar contextos de crecimiento e innovación responsable e incluyente.

 

Bibliografía

De Andrade, Oswald. Manifiesto Antropófago. (1928)

Federici, Silvia, Caliban and the Witch: Women, the Body and Primitive Accumulation. Brooklyn, NY: Autonomedia (2004).

García dos Santos, Laymert, Amazônia transcultural – xamanismo e tecnociência na ópera. Ed. N-1, SP (2013)

Kopenawa, Davi y Albert, Bruce, The Falling Sky, Belknap Press (2013).

Ludueña, Fabián, La comunidad de los espectros: Antropotecnia, Mino y Davila (2010).

Borges, Fabiane, Xamanismo Transversal, Sujo ou dos Ruídos, SEU (Semana Experimental Urbana) Porto Alegre (2012).

Borges, Fabiane, Seminal thoughts for a possible technoshamanism. (2015)

Narby, Jeremy. The Cosmic Serpent: DNA and the Origins of Knowledge. Ed. Georg. França (1998).

Ortega y Gasset, José, Meditación de la Técnica y otros ensayos sobre ciencia y filosofía. Revista de Occidente en Alianza Editorial (1998).

Viveiros de Castro, Eduardo. A Inconstância da Alma Selvagem. Ed. Cosac & Naify – São Paulo (2002).

Viveiros de Castro, Eduardo. Cannibal Metaphysics, Univocal (2014).


Autores
(Toluca, México, 1992). Graduada con honores de la Maestría en Curaduría Contemporánea por Winchester School of Arts, especializada en culturas digitales, y de la Licenciatura en Arquitectura por el ITESM. Su trabajo se enfoca en la curaduría e investigación de arte digital, prácticas post-digitales y nuevas materialidades. Fundadora de [ANTI]MATERIA, plataforma en línea dedicada a la investigación y exposición de arte producido a través de medios alternativos, Ríos busca facilitar intercambios internacionales entre artistas, curadores, gestores y profesionales interesados en las prácticas digitales y post-digitales mediante exposiciones en línea/físicas.
Secretaría de Cultura