Tierra Adentro

poesía

Ilustración por Eduardo Ramón Trejo
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Con la boca se me leerá del pueblo y a través de todos los siglos en la fama, si algo tienen de verdadero los presagios de los poetas, viviré.
Enrique Servín. Foto de Noel René Cisneros.
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“Cualquier cosa, se sabe, aunque no dure para siempre dura más que los hombres: una camisa, unos lentes, un viejo libro, una flor seca entre sus páginas.
Rodrigo Fernández, El poeta Raúl Zurita; presentación del libro Íntegra de Gonzalo Rojas en la Biblioteca Nacional de Santiago, 25 de abril de 2013, Wikimedia Commons.
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Nació en Chile, pero su primera lengua fue el italiano.
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Dedicado a Pinales, a Saha y a Bigger, por su generosidad, sin conocerlos.
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Para mis estudiantes de UC Riverside Te veo: nerviosa, güera con una larga trenza, caminando en fila detrás de los demás niños (me has confesado lo mal que te caen todos) hacia la biblioteca.
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Restaurante Bar Familiar de Luis Lugo es, sin duda, un libro notable.
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  Bolaño fue poeta.
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Señales de ruta (Herring Publisher, 2019) es un texto escrito por Andrés Paniagua y César Campos, editado por Oliver Herring y Oswaldo García.
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    el video me muestra echado y descalzo en un sillón de la sala y detrás de mí hay tantos libros como pobres mi voz suplicante pide que te quedes en casa durante la pandemia y escuches mi poema que empieza muy triste : la ciudad está desolada solo se escuchan los golpes que provocan los camareros con cubrebocas lavacoches con cubrebocas albañiles con cubrebocas jardineros con cubrebocas veladores con cubrebocas cuando caen muertos en la calle no mueren por el virus mueren de hambre y detrás de ellos poetas actrices bailarinas tramoyistas payasos vagos indigentes migrantes también caen muertos de hambre pero sin cubrebocas: y hago una pausa para darle unos sorbos a mi coñac pienso en el príncipe infectado y su karma infiel y vuelvo al poema : ahora la mitad de la ciudad es un hospital y la otra mitad se divide en cementerio y claustro poco a poco en el poema epidemiólogos enfermeras paramédicos geopolíticos sociólogos economistas intendentes de hospital ex presidentes y expertos del tik tok se asfixian en su propio aliento como barcos varados en el océano o ballenas en la playa las carrozas hacen fila igual que los carritos en la caja de un supermarket hay demasiados muertos en el poema que urge ponerle cal a las palabras antes de que la pantalla se pudra unas se infectaron amándose otras al sacudir el cabello otras sin darse cuenta otras decidieron tirarse desde la azotea y el resto son optimistas porque les está pasando lo mismo: el texto no lo dice pero un gargajo ha tumbado la bolsa de valores y mi voz suplicante desde el sillón de la sala pide que te quedes en casa durante la pandemia y escuches mi poema que: ahora es un edificio y tiene virus en picaportes cerraduras barandales cuchillería control remoto cables del tendedero ascensor escalera apagadores abanicos focos ventanas cajones mesas cortinas suelo manijas candados e infecta mis manos e infecta tus ojos: (del libro: #teleo #mequedoencasa #salariodeburócrata).
Secretaría de Cultura