Tierra Adentro

En una escena de la serie de televisión Six Feet Under, el personaje de Claire Fisher tiene un flashback de su niñez en el que ve a su hermano mayor Nate llorar el suicidio de Kurt Cobain. Él, varios años mayor que ella, le dice que Kurt era demasiado puro para este mundo, Claire sin dudarlo, lo mira con ternura y le dice que su música seguirá viviendo. Esta escena, icónica para los que siguieron la serie, es quizás un símil del presente, de lo que le sucedió a muchos de los seguidores de David Bowie este 11 de enero de 2016.

¿Cómo asimilamos la pérdida de alguien que a través de su música y sus letras, nos hizo reflexionar y disfrutar la vida de tantas maneras? La respuesta viene en muchas versiones, tantas como canciones escritas por Bowie, tantas como colaboraciones y sencillos creados, tantas como el sentir de millones de personas que en algún instante de su vida disfrutaron de una canción o un momento (ya fuera en cd, vinyl, cassette o concierto) de uno de los íconos más importantes de la cultura pop.

En mi caso, Bowie siempre será ese hombre estelar salido del The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spider from Mars, mezcla de Iggy Pop y Lou Reed, que canta junto a su guitarra acústica “Starman”, “Ziggy Stardust”, “Rock `n` Roll Suicide”, o cualquiera de las canciones que viene en ese disco. Pero también, él es un recuerdo de mí cantando y bailando “Modern Love”, en un agujero ochentero del centro de la ciudad de México, gritando al unísono con un montón de gente “But I try, I try”. Él es aquel juez que calificó una pasarela de dos modelos muy tontos pero adorables. Bowie es ese escuchar a mi hermano despertarme cada mañana (por varios días) con un sencillo de hace más de 30 años cantado a todo volumen, algo así como “ashes to ashes, fuuunnnk to funky, the Maaaajor Tooomm iiisss a junkie”, mientras mi cabeza daba vueltas por la hora que era. Él fue tantas cosas que es imposible, enumerarlas todas.

Bowie nunca fue sólo Bowie y con él, y el paso del tiempo, quedaron muchas colaboraciones, tributos y reinterpretaciones con artistas como Placebo, The Cure, NIN, Arcade Fire, Nirvana, Queen, Mick Jagger, John Lennon, Bauhaus, Siouxsie and the Banshees, Lady Gaga, Madonna, Pixies, Brian Eno y tantos y tantos más. Nadie dentro o fuera de la industria musical, puede decir que David Bowie no le inspiró algo en estos 69 años de existencia. Productor, cantautor, mimo, colaborador, padrino, actor, músico, modelo, extraterrestre, visionario, director, adelantado, esposo, padre, un gran artista, David Bowie siempre fue lo que quiso ser.

¿Qué habrá pasado por el subconsciente de David Bowie momentos antes de morir? Me gustaría pensar en su mente sonaba “Space Oddity” cambiando los personajes, en donde la vida o la muerte llaman al artista en vez del control terrestre al Comandante Tom, que en esa cuenta regresiva, él estaba seguro de ir a otro lado, a otro universo, a otro lugar o a donde sea que se vaya después de morir… 10, 9, 8, Major Tom, Ziggy Stardust, 8, 7, 6, Aladdin Sane, Halloween Jack, 5, 4, 3, David Robert Jones, David Bowie 2, 1… Ojalá que David esté sentado en una lata de aluminio lejos de aquí, observando al mundo que dejó, porque aquí en la tierra, todos estamos tristes al revivir su partida…


Autores
(Distrito Federal, 1985) es narrador y periodista. Escribe sobre música, futbol y literatura. Lleva la columna “Fuera de campo” en la sección deportiva La Barra, de Ibero 90.9.
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